MI CONFRONTACION CON LA DOCENCIA
He de empezar contándoles que jamás en mi vida pensé en ser maestra, solo fue un juego de niñez la clásica escuelita con mis primos y hermanos menores donde yo era “La maestra regañona”, después de la secundaria estudie comercio para ser “Secretaria” cosa que odiaba, como era mala estudiante mis papás me dieron esa profesión para que tuviera “al menos algo con que defenderme en la vida”, trabaje en varias oficinas pero siempre sentía tristeza y frustración algo dentro de mi decía que ese no era mi lugar. Un día platicando con alguien me contó todos sus problemas y me dijo que era muy buena dando consejos que porque no era psicóloga, yo ni sabia que era eso, entre en una crisis por no encontrar mi lugar, y menos que hacer con mi vida. entre a un convento ahora pienso que fue una manera de salir de mi casa ya que mis padres no me lo hubieran permitido si hubiera ido estudiar, estuve dos años en el convento en Guadalajara donde me toco trabajar con jóvenes de barrios muy pobres, de las sierras de Guanajuato y Oaxaca , y con niños de la calle que se drogaban y prostituían, un día me pidieron que me quedara a vivir con ellos y que levantarían una casa para que me fuera vivir con ellos porque sentían que les ayudaba; en ese momento me di cuenta que me hacia falta prepararme académicamente para poderlos ayudar, e hice mi carrera de psicología, por distintas razones me tuve que regresar a mi casa, puse una guardería , siempre fui aceptada por los jóvenes pero ami me daba pavor trabajar con ellos, me invitaron a formar parte de la preparatoria en la que trabajo pero como prefecta, cuando llegue cambiaron de decisión y me dieron horas frente a grupo, me moría de miedo, el mismo día que entre yo, entra a trabajar otra maestra los muchachos le aventaron papeles, la hicieron llorar, y cual va siendo mi sorpresa que a mi me escucharon, me aceptaron.
Ahora trabajo en dos preparatorias en un Cobach y en un Cetis, y les puedo decir que estoy haciendo lo que mas me gusta, me llena mi trabajo, lo disfruto, ha significado para mi un reto a vencer he aprendido tantas cosas con ellos, he llorado con las cosas que me cuentan, me han hecho morir de risa, me abrazan, me quieren, a otros veces les caigo mal porque no les gustan las cosas de psicología. Dentro las satisfacciones que tengo es ver a mis exalumnos realizarse en una profesión, que se acuerdan de los consejos que un día les di, cuando me dan sus notitas o detallitos en agradecimiento o por amistad, cuando veo que superan sus miedos, sus problemas, a veces llegan y me piden un abrazo, el que sientan esa confianza, me enternece, y me crea insatisfacción cuando veo a un padre de familia truncarle la vida a su hijo o cuando no encuentro el apoyo que espero en las autoridades de mi Institución para brindarle ayuda a los jóvenes.
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Me identifico contigo porque al igual que tu me llena de satisfacción encontrar jovenes en los cuales sembraste una semilla, para que con el tiempo la vieras florecer , y es precisamente estas cosas de la vida estudiantil las que te impulsan a dar más y más.
ResponderEliminarY seguimos adelante.